Por primera vez en mi vida me despierto con la sensación de querer cumplir eso del año nuevo, vida nueva. Y no me refiero a los típicos propósitos ñoños de año nuevo, por mi parte creo que seguiré fumando. Pero la noche de ayer fué por definirlo de alguna manera "especial". Estuvo tan cargada de emociones, buenas noticias y alegrías que me han hecho levantarme y mirar el mundo de otra manera. En realidad lo de mirar el mundo es metafórico, porque con la resaca que manejo lo único que he visto es el salón de mi casa...
Cuando la idea del blog se pasó por mi cabeza no esperaba este nivel de acogida, gracias a todos los que me leeis. Pero me vais a permitir que hoy escriba sólo para una persona. Una persona a la que apenas conozco y que apenas me conoce, pero que ha despertado tantas cosas en mi, que sin jugar ya siento que he ganado.
Podría contar mil maravillas y sentimientos pero creo que no es el medio ni la forma. Sólo diré que ayer alguien que me conoce bastante bien intuyó lo que me pasaba solo con mirarme a los ojos.
Así que aquí me tenéis, 48 horas después de mi mensaje meláncolico de fin de año, con una energía completamente renovada, con dudas y miedos, pero con la curiosidad de ver adonde me puede llevar todo esto.
Siempre he dicho que del tormento y la tristeza saco mi mejor motivación a la hora de escribir, asi que si a partir de ahora veis que mi blog apesta, que mi prosa se desvirtúa y que esto se convierte en algo infumable, alegraos por mi, por que querrá decir que he encontrado la paz y la felicidad.
Pues nada, que me vuelvo a mi burbuja, a mis mariposas en la tripa y mi mundo de la piruleta, hoy mas que nunca ha sido un placer.
Continuaré...
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